martedì 1 ottobre 2013

En busca de un 'Proyecto Apolo' para la energia solar

 
 
 
 
 
 
 
Científicos y economistas británicos hacen un llamamiento urgente para impulsar una "revolución solar" a escala planetaria.
El científico David King y el economista Richard Layard han hecho un llamamiento urgente para impulsar una "revolución solar" a escala planetaria, a la luz del reciente informe del Panel sobre el Cambio Climático de la ONU. El manifiesto de Kin y Layard, publicado por el semanario 'The Observer', ha tenido un amplio eco más allá del Reino Unido y ha servido para movilizar a la clase científica y política a ambos lados del Atlántico.
"El sol envía a la Tierra el equivalente a 5.000 veces la cantidad de energía que necesitamos", escriben King y Layard. "Es inconcebible que aún no seamos capaces de recolectar esa energía a un coste razonable para satisfacer nuestras necesidades".
 

 
El químico de la Universidad de Cambridge y el experto de la London School of Economics proponen la creación de un Programa Solar ("Sunpower Programme") con la finalidad de abaratar los costes de las dos tecnologías más comunes (la fotovoltaica y la termosolar), mejorar la eficiencia y solucionar los problemas actuales de trasmisión y almacenaje.
"La energía solar podrá competir con las energías fósiles sólo si solventan las dificultades económicas y técnicas y se implementa la tecnología a gran escala", advierten King y Layard en el manifiesto titulado 'Tenemos que cosechan la energía solar' (ilustrada precisamente con una foto de la central termosolar de Solúcar en Sevilla).
El objetivo razonable, según los autores, es que el 10% de la energía mundial sea de origen solar en el 2025, para subir el listón al 25% en el 2030. El científico y el economista británico consideran que hará falta una apuesta comparable al 'Proyecto Manhattan' (para el desarrollo de la bomba atómica) o el Proyecto Apolo, para enviar al hombre a la Luna.
"La ciencia estuvo a la altura de esos desafíos porque había una meta muy clara y una fecha límite", escriben los dos autores. "Y también porque se destinó el suficiente dinero púbico y se dio una dimensión política a esos objetivos".
"A diferencia de las energías fósiles, la energía solar no produce contaminación directa ni pone a riesgo vidas humanas", agregan King y Layard. "A diferencia también de la fisión nuclear, no genera residuos radiactivos. Su finalidad es básicamente recolectar la primera y última fuente de energía en la Tierra. Y simultáneamente tiene la capacidad de capturar la imaginación de la gente, y también la de los políticos".
 
El ex economista jefe del Banco Mundial Nicholas Stern se ha unido por su parte al coro de voces que claman por una acción política ante el cambio climático. Stern ha propuesto la elaboración de un "presupuesto de carbono", con los niveles máximos de emisiones que deberían ser permitidos en los próximos 15 o 25 años, sin poner el planeta a riesgo de un "cambio climático catastrófico".
El ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático británico, Owen Paterson, no se ha dado sin embargo por aludido y ha vuelto a dar argumentos a los escépticos a su paso por la conferencia del Partido Conservador en Manchester: "Tenemos que recordar que para los humanos, la principal causa de muerte son los inviernos fríos, y no el calor en verano. Unas temperaturas más altas permitirían prolongar las cosechas y extender la tierra abonable a zonas frías".
 

By Carlos Fresneda
Fuente www.elmundo.es


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